La mujer en la producción cinematográfica del Festival de Málaga de Cine en Español

festival de cine de málaga

Tanto el cine español como la propia industria cinematográfica a nivel mundial no consiguen aún alcanzar la igualdad de género, como en otras industrias del entretenimiento, y así nos lo revelan las radiografías que se han realizado al sector a lo largo de los últimos años. El sector de la producción es singular puesto que asume aspectos tanto creativos como de centro económico y comercial del producto fílmico. La importancia de éste es muy relevante y su estudio puede demostrar la desigualdad que está aconteciendo en nuestro ámbito más cercano, el cine español, y en concreto mostrar los datos de la presencia femenina a través del festival de Cine de Málaga, uno de los más importantes en nuestro país.

Los datos de mi estudio muestran la evolución en las mujeres productoras desde 1998 hasta 2017. De manera absoluta, y en comparación con los hombres, se observa un porcentaje mucho más elevado de hombres productores. En concreto en la muestra de 20 años hay 142 productores, de los cuales 110 son hombres y 32 mujeres, siendo un 77,5% contra un 22,5% de media. Hay una gran diferencia entre ambos porcentajes, pues las mujeres no llegan a representar ni siquiera una tercera parte de la producción total.

Cabe también destacar también que en cinco años el 100% de películas galardonadas en los cuatro premios seleccionados están enteramente producidas por hombres (1999, 2002, 2003, 2007 y 2008), y que sólo un año (1998) el número es más alto de mujeres que de hombres. Es significativo igualmente el hecho que durante cinco años ninguna mujer pudiera aportar su punto de vista a la hora de seleccionar uno u otro proyecto, llevar a cabo una película y presentarla al festival.

Si analizamos los datos de las mujeres productoras galardonadas en este festival podemos observar que no hay una tendencia marcada, ni una evolución clara a lo largo del tiempo, ya que el porcentaje de mujeres según el año es desigual y experimenta subidas y bajadas. En ese sentido este estudio evidencia que no hay cambios significativos, y un sector tan sensible como el cinematográfico muestra evidentes limitaciones referidas a la presencia y actividad de la mujer.

Igualmente podemos evidenciar que durante los primeros años del desarrollo del festival, a pesar de contar con un porcentaje tan bajo del total de mujeres productoras, esto es, en 2000 un 10%, en 2001 un 11% en esos mismos años es más alto el resultado de premiadas (37% y 14% respectivamente). Esto parece indicar que el trabajo de las mujeres productoras es de calidad artística y creativa, aunque ciertamente pocas consiguieron destacar en ese ámbito.

En cuanto a los resultados obtenidos, segmentados según los premios repartidos, el porcentaje más alto de mujeres productoras se encuentre en el Premio a Mejor Película (27%), seguido del Premio a Mejor Dirección, aunque es conveniente remarcar que no hay gran diferencia con el resto de categorías. Aquella que se encuentra más alejada es el Premio Especial del Jurado (12,5%). Se podría así deducir que las mujeres productoras se han visto así más recompensadas por la crítica especializada y la academia (mejor película y mejor dirección) que por el jurado y el público.

Se puede observar que el panorama nacional cinematográfico no es igualitario y que la mujer ocupa porcentajes muy bajos en lo que al alto cargo de producción se refiere. Además, es necesario señalar que esta dificultad que tienen las mujeres para acceder a los puestos más importantes en la producción de esta forma de industria cultural se evidencia en la limitada presencia y actividad.

En el periodo analizado (1998-2017) encontramos 142 productores, de los cuales 110 son hombres y 32 mujeres, siendo así un 77,5% frente a un 22,5% de media. Las mujeres productoras apenas se acercan a una tercera parte del total.

En el Festival de Málaga de Cine en Español la presencia de mujeres productoras es minoritaria, y aun así en algunos casos representa un porcentaje mayor que el que recogen los datos nacionales de la totalidad de películas estrenadas en nuestro país. Esto quiere decir que, pese a la limitación de número y presencia, su trabajo encuentra más reconocimiento en la academia y la crítica que en el público.

No se evidencia un aumento de presencia y actividad de la mujer ni una evolución clara a lo largo de los años del periodo analizado, ya que el porcentaje de mujeres productoras experimenta subidas y bajadas, dentro de la desigualdad en números totales con sus compañeros varones.

La producción es una profesión claramente “masculinizada” que permanece aún en la actualidad con un gran sesgo de género. Un productor ejerce gran influencia a la hora de realizar una película, es aquel que decide confiar o no en un proyecto, y es por eso por lo que resulta esencial que exista un porcentaje más equitativo para poder llevar a cabo filmes con más puntos de vista, más voces y protagonistas femeninas, y unos personajes, hombres y mujeres menos estereotipadas y limitados.

Texto completo en el libro Comunicación, Paz y Conflictos.